Euskal Billera Elkartea

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Historia

El origen de la tamborrada no está del todo claro. Esta fiesta en la que cocineros, soldados y tambores convierten a San Sebastián en un gran escenario en el que tocar una y otra vez las marchas de Sarriegui, tiene muchas historias originales.

Los datos sobre los orígenes de la tamborrada, se confunden con “kalegiras” (pasacalles) como diversiones previas (de espera) antes de comenzar la “sokamuturra” (bueyes ensogados) que se celebraba al llegar la primera luz del alba, en el día del Patrón de nuestra ciudad.

Buscando un origen “estético”, hay quien cuenta que el nacimiento de este desfile está en el redoble que sobre los cubos de madera conocidos como herradas producían las chicas de servicio y sus acompañantes -menestrales y soldados- mientras esperaban su turno ante una de las dos fuentes públicas que, hacia 1.830, abastecían de agua a Donostia (la de "Kanoieta" y la de las "Koxkas de San Vicente").

**foto Kañoieta**

Allí, se reunían los abundantes panaderos de la época, que abastecían a los acuartelamientos de la ciudad, las aguadoras y "etxekoanderes" (amas de casa) que hacían acopio de agua y limpiaban sus barriles. Con esos barriles y herradas suponen que repicarían las marchas castrenses de las diversas guarniciones de la plaza, durante los cambios de guardia.

Sin rebuscar tanto, muchos ven en su evolución una unión natural de la asimilación de las marchas militares que podían escucharse en toda plaza fuerte, por parte de un pueblo con ganas de diversión. Siguiendo en esa línea, más cierto parece que la Tamborrada sea una de las comparsas del Carnaval Donostiarra. Este grupo de historiadores sitúa en 1836 la primera celebración de la fiesta donostiarra con una tamborrada espontánea e improvisada, durante el asedio a la ciudad en la Primera Guerra Carlista, cuando algunos habitantes comenzaron a imitar, tal vez en tono burlón, la formación castrense. No hay que olvidar que hasta mediados del siglo XIX San Sebastián era una plaza fuerte con su guarnición permanente. Si añadimos que la víspera era día de riguroso ayuno, podemos imaginar lo animados que estarían los que a partir de medianoche lo rompían y pasaban la noche en vela a la espera de la sokamuturra. No es nada dificil creernos que podían aporrear los barriles a semejanza de los soldados.

Desde entonces, el día del patrón San Sebastián se celebra desde la madrugada recorriendo las calles al son de una marcha zortziko del maestro Santesteban. Inicialmente, únicamente se marchaba al son de barriles. Con el tiempo, la naturaleza de la fiesta va tomando forma. Se van incorporando uniformes, tambores y músicas. Cambió la vestimenta, en la que, a partir del caos inicial (cada tamborrero se disfrazaba de lo que quería),  ganaron terreno los uniformes militares y, posteriormente, los trajes de los cocineros para los barrileros. Y por supuesto la marcha. La actual Marcha de San Sebastián fue compuesta en 1860 por Raimundo Sarriegi. En cualquier caso, la comparsa queda poco a poco desvinculada del carnaval para convertirse en la genuina celebración del patrón de la ciudad.

 

24 horas de Tambores y Barriles

El día 19 de enero a medianoche suena la Marcha de San Sebastián en toda la ciudad. El acto central se celebra en la plaza de la Constitución que es testigo de la izada de la bandera de la ciudad a cargo de la tamborrada Gaztelubide. A este acto acude un representante de cada tamborrada acreditada para lucir sus trajes y barriles.

Desde ese momento, las 11 composiciones oficiales del Maestro Sarriegi suenan una y otra vez.

Izada de bandera. Tamborrada de San Sebastián.

 

El turno de los niños

Mientras los mayores se divierten toda la noche, los niños de todos los colegios de San Sebastián duermen nerviosos esperando su turno, que llegará a mediodía…

Más de 5.000 niños, la mayoría con sus barriles y tambores golpeando con los palillos la superficie de madera o cuero, desfilan por el centro de la ciudad, agrupados en medio centenar de compañías y vestidos principalmente con uniformes militares del siglo XIX.

Tamborrada infantil de Euskal Billera. San Sebastián-Donostia.

 

 

El final de la fiesta

Al llegar la media noche del día 20 de enero, el pueblo donostiarra se reúne de nuevo en todos los barrios, para arriar la bandera de la ciudad y volver a tocar la marcha, el Himno de San Sebastián. La arriada oficial y principal, se celebra en la misma plaza en que comenzó la fiesta, la plaza de la Constitución, donde esta vez la sociedad "Unión Artesana" será la encargada de poner el broche final al día más donostiarra.